Indice meteorologico de incendio (IRI simplificado) para Castilla y Leon, basado en datos actuales de Valladolid. Incluye mapa zoom regional, evolucion de 7 dias y subindices de temperatura, humedad, viento y precipitacion.
Castilla y Leon dispone de un plan autonomico de emergencia por incendios forestales coordinado con la Direccion General de Proteccion Civil. Durante la epoca de peligro alto declarada por la administracion, se prohiben con caracter general las quemas de rastrojos, hogueras y trabajos con maquinaria que produzca chispas en montes y franjas perimetrales.
Consulta tambien el mapa nacional de capas de WhatAWeather (viento, temperatura, humedad y rayos) y la vision general de Espana con el FWI de las 17 comunidades autonomas.
Castilla y León es la comunidad con más superficie forestal de España y acumula algunos de los mayores incendios del país. El patrón crítico es la ola de calor con viento del suroeste sobre las sierras de Zamora, León y Salamanca, con matorral y pinar continuos en pendiente. La despoblación rural ha aumentado la continuidad del combustible al desaparecer el pastoreo y los cultivos de borde.
Tres variables mandan sobre el resto: calor, humedad baja y viento. Combinadas en un solo indicador —la demanda evaporativa de la atmósfera (la ET0 de referencia) por encima de 4,5 mm diarios, rachas máximas de más de 20 km/h y ni una gota de lluvia—, en Castilla y León se dan de media 36 días al año de tiempo propicio al fuego. Es una de las cifras altas del país, y explica por qué la temporada de peligro se declara aquí con antelación y se prolonga durante meses. El mes con más jornadas de ese tipo es julio, seguido de agosto.
El termómetro supera los 30 °C unos 43 días al año y, entre junio y agosto, la racha seca más larga dura de media 30 días seguidos sin lluvia apreciable. En esos tres meses caen alrededor de 72 mm en total. El 76 % de esas jornadas se concentra en el verano y el 1 % entre diciembre y marzo, un reparto que dice bastante sobre qué tipo de incendio es el habitual aquí.
| Media mensual | Ene | Feb | Mar | Abr | May | Jun | Jul | Ago | Sep | Oct | Nov | Dic |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Días ≥ 30 °C | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 0,0 | 1,1 | 6,4 | 17,6 | 16,2 | 1,9 | 0,2 | 0,0 | 0,0 |
| Días de riesgo | 0,0 | 0,0 | 0,3 | 1,6 | 4,4 | 5,6 | 12,0 | 9,6 | 2,2 | 0,1 | 0,0 | 0,0 |
| Lluvia (mm) | 46 | 40 | 51 | 58 | 41 | 47 | 12 | 12 | 29 | 62 | 55 | 43 |
La meteorología explica cuándo puede arder, no por qué arde. En España más de nueve de cada diez incendios forestales tienen origen humano, entre intencionados y negligencias —quemas agrícolas que se escapan, maquinaria que produce chispas, hogueras mal apagadas—, y solo una minoría se debe al rayo. Tampoco entra en estas cifras el estado del combustible: dos veranos con el mismo calor se comportan de forma muy distinta según cuánto haya llovido en primavera, porque una primavera lluviosa genera herbáceas que luego se secan y actúan de mecha. Conviene además leer el indicador con una cautela: al construirse sobre el calor y la sequedad del aire, recoge bien el incendio de verano y se queda corto con los episodios invernales de viento seco de montaña, que en la cornisa cantábrica y en el noroeste queman con el termómetro en valores modestos.
El indicador que ves arriba es meteorológico: combina la temperatura, la humedad relativa, el viento y la lluvia acumulada de las últimas 72 horas previstas para el punto de referencia de Castilla y León. No incorpora el estado real de la vegetación ni el histórico de sequía, y por tanto no sustituye al índice oficial que publica cada comunidad autónoma ni a las prohibiciones vigentes en época de peligro alto. Ante una columna de humo, el número que importa es el 112.