El clima en Roma
Roma presenta un clima mediterráneo con influencia continental por su posición interior. Los veranos son calurosos y secos, con máximas medias de 31 grados, e inviernos suaves con mínimas medias de 4 grados.
La precipitación anual ronda los 800 mm, concentrada en otoño e invierno. Las DANAs mediterráneas pueden generar lluvias intensas en pocos días, con problemas en el Tiber y las zonas bajas.
El sirocco, un viento cálido y polvoriento del sur africano, llega varias veces al año y puede disparar las temperaturas y deteriorar la calidad del aire. La tramontana del norte trae aire frio y seco en invierno.
La mejor época para visitar Roma es la primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre), evitando el calor extremo de julio y agosto. Consulta la previsión horaria, el índice UV y la calidad del aire antes de planificar el Coliseo, los Foros o la Ciudad del Vaticano.