DANA bautizada por AEMET que provoco lluvias torrenciales (más de 200 mm/24h) y vientos huracanados en el cuadrante este peninsular.
Inundaciones en Tarragona y Castellón, daños agrícolas, cierre de aeropuertos y carreteras.
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Aline se formó al suroeste de la Península y subió hacia el Mediterráneo, una trayectoria que en octubre es sinónimo de levante y de mar gruesa en la costa catalana y valenciana. Lo que la define no es la lluvia sino la profundidad: la presión que alcanzó en el litoral de Tarragona está entre las más bajas de los últimos treinta años en ese punto. Con el Mediterráneo todavía caliente después del verano, ese gradiente se traduce en oleaje que come playas y en rachas que llegan tierra adentro.
Las cifras que siguen no son estimaciones ni se han copiado de ningún parte: se han calculado sobre ERA5, el reanálisis del Centro Europeo, en un punto representativo de la zona afectada —Tarragona— y comparando el episodio con los 29 años completos de serie. Lo que importa no es el número, sino el puesto que ocupa.
| Variable | Durante el episodio | Puesto en la serie |
|---|---|---|
| Presión mínima | 988,1 hPa | entra en el 0,1 % más extremo de la serie de las 254.208 horas medidas |
| Viento máximo a 10 m | 41 km/h | entra en el 1 % más extremo de la serie de las 254.208 horas |
| Lluvia acumulada en 4 días | 6,9 mm | no destaca especialmente en la serie de las 10.589 ventanas de 4 días |
| Temperatura mínima | 16,0 °C | no destaca especialmente en la serie de las 254.208 horas |
En este punto, lo excepcional de Aline fue la profundidad de la borrasca. El resto de variables se mantuvo dentro de lo que ese lugar ve con cierta regularidad. Para situar la lluvia: el episodio más lluvioso de esos 4 días registrado en Tarragona en toda la serie fue de 119,3 mm, el 16 de noviembre de 2013.
ERA5 trabaja con celdas de unos 28 kilómetros y una orografía suavizada. Describe bien la masa de aire y permite comparar un temporal con otro sobre la misma vara de medir, que es justo lo que no puede hacerse con los registros de estaciones que han cambiado de emplazamiento. Lo que no ve es el detalle: una tormenta que descarga sobre un barranco concreto queda promediada en una celda de 800 kilómetros cuadrados, y por eso sus acumulados son siempre menores que los de un pluviómetro bien situado. Para las cifras oficiales del episodio manda AEMET.
Datos: ERA5 · Climate Data Store de Copernicus, licencia CC-BY. Fuentes y metodología →